Estudios 1 a 5
- 1El regreso ante Poncio PilatoEl último día hasta la crucifixiónLucas 23.6-12
- 2La liberación de un presoEl último día hasta la crucifixiónMateo 27.15-19
- 3El encarnizamiento del Sanedrín, condena oficialEl último día hasta la crucifixiónMateo 27.20-25
- 4Los diversos maltratos y la flagelaciónEl último día hasta la crucifixiónMateo 27.26-31
- 5Los esfuerzos de Pilato por salvar a JesúsEl último día hasta la crucifixiónJuan 19.4
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PER344
El regreso ante Poncio Pilato
La perícopa PER344 analiza el regreso de Jesús ante Poncio Pilato tras su comparecencia ante Herodes Antipas, episodio relatado únicamente por Lucas. Pilato, al no hallar ninguna falta punible con la muerte según el derecho romano, intenta resistir a la presión de los jefes religiosos judíos. El artículo propone una reconstrucción cronológica precisa de la mañana del viernes de la Pasión y plantea la cuestión lingüística de los intercambios entre Jesús y Pilato, probablemente mantenidos en griego.
San Mateo 27.15-30 (Reina-Valera 1909) :Y en el día de la fiesta acostumbraba el presidente soltar al pueblo un preso, cual quisiesen.Y tenían entonces un preso famoso que se llamaba Barrabás.Y juntos ellos, les dijo Pilato: ¿Cuál queréis que os suelte? ¿á Barrabás, ó á Jesús que se dice el Cristo?Porque sabía que por envidia le habían entregado.Y estando él sentado en el tribunal, su mujer envió á él, diciendo: No tengas que ver con aquel justo; porque hoy he padecido muchas cosas en sueños por causa de él.Mas los príncipes de los sacerdotes y los ancianos, persuadieron al pueblo que pidiese á Barrabás, y á Jesús matase.Y respondiendo el presidente les dijo: ¿Cuál de los dos queréis que os suelte? Y ellos dijeron: A Barrabás.Pilato les dijo: ¿Qué pues haré de Jesús que se dice el Cristo? Dícenle todos: Sea crucificado.Y el presidente les dijo: Pues ¿qué mal ha hecho? Mas ellos gritaban más, diciendo: Sea crucificado.Y viendo Pilato que nada adelantaba, antes se hacía más alboroto, tomando agua se lavó las manos delante del pueblo, diciendo: Inocente soy yo de la sangre de este justo: veréislo vosotros.Y respondiendo todo el pueblo, dijo: Su sangre sea sobre nosotros, y sobre nuestros hijos.Entonces les soltó á Barrabás: y habiendo azotado á Jesús, le entregó para ser crucificado.Entonces los soldados del presidente llevaron á Jesús al pretorio, y juntaron á él toda la cuadrilla;Y desnudándole, le echaron encima un manto de grana;Y pusieron sobre su cabeza una corona tejida de espinas, y una caña en su mano derecha; é hincando la rodilla delante de él, le burlaban, diciendo: ¡Salve, Rey de los Judíos!Y escupiendo en él, tomaron la caña, y le herían en la cabeza.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER345
La liberación de un preso
Durante el juicio de Jesús ante Poncio Pilato, el gobernador romano intenta aprovechar la costumbre pascual de liberar a un preso para evitar condenar a Jesús. Propone a la multitud elegir entre Jesús y Barrabás, un criminal famoso, convencido de que el pueblo hará la elección correcta. La intervención de su esposa refuerza sus vacilaciones. Esta escena, atestiguada por los cuatro evangelios, ilustra la manipulación de las autoridades religiosas y prefigura teológicamente la sustitución redentora.
Juan 18.39-40 (Reina-Valera 1909) :Empero vosotros tenéis costumbre, que os suelte uno en la Pascua: ¿queréis, pues, que os suelte al Rey de los Judíos?Entonces todos dieron voces otra vez, diciendo: No á éste, sino á Barrabás. Y Barrabás era ladrón.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER346
El ensañamiento del Sanedrín, condena oficial
PER346 analiza la condena oficial de Jesús por Poncio Pilato bajo la presión encarnizada del Sanedrín. En Jerusalén, el viernes por la mañana, la multitud, manipulada por los jefes religiosos, reclama la crucifixión. Pilato, atrapado políticamente, cede a pesar de la ausencia de un motivo válido. El estudio aborda las irregularidades del juicio y la cuestión cronológica de la «hora sexta» en Juan 19.14, a través de un enfoque sinóptico de los cuatro evangelios.
Juan 19.14 (Reina-Valera 1909) :Y era la víspera de la Pascua, y como la hora de sexta. Entonces dijo á los Judíos: He aquí vuestro Rey.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER347
Los diversos malos tratos y la flagelación
PER347 analiza la flagelación y los ultrajes infligidos a Jesús en el pretorio de Poncio Pilato, el viernes por la mañana de la Pasión. Práctica romana normalizada que precedía a la crucifixión, este suplicio va acompañado de las burlas de los soldados (corona de espinas, manto de púrpura). El artículo compara los relatos de Mateo, Marcos, Lucas y Juan con un enfoque sinóptico, subrayando la violencia institucional romana y la dignidad conservada por Jesús a pesar de los ultrajes.
Marcos 15.17-19 (Reina-Valera 1909) :Y le visten de púrpura; y poniéndole una corona tejida de espinas,Comenzaron luego á saludarle: ¡Salve, Rey de los Judíos!Y le herían en la cabeza con una caña, y escupían en él, y le adoraban hincadas las rodillas.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org -
PER348
Los esfuerzos de Pilato por salvar a Jesús
La perícopa PER348 analiza los intentos repetidos de Poncio Pilato por salvar a Jesús durante el juicio ante el pretorio en Jerusalén, un viernes por la mañana. Basada principalmente en Juan 19.4-15, recorre las presiones políticas y religiosas que llevan a Pilato a condenar a Jesús a pesar de su convicción de que era inocente. Este pasaje revela la tensión entre la justicia, el poder político y la autoridad religiosa durante la Pasión de Cristo.
Juan 19.1-16 (Reina-Valera 1909) :ASÍ que, entonces tomó Pilato á Jesús, y le azotó.Y los soldados entretejieron de espinas una corona, y pusiéronla sobre su cabeza, y le vistieron de una ropa de grana;Y decían: ¡Salve, Rey de los Judíos! y dábanle de bofetadas.Entonces Pilato salió otra vez fuera, y díjoles: He aquí, os le traigo fuera, para que entendáis que ningún crimen hallo en él.Y salió Jesús fuera, llevando la corona de espinas y la ropa de grana. Y díceles Pilato: He aquí el hombre.Y como le vieron los príncipes de los sacerdotes, y los servidores, dieron voces diciendo: Crucifícale, crucifícale. Díceles Pilato: Tomadle vosotros, y crucificadle; porque yo no hallo en él crimen.Respondiéronle los Judíos: Nosotros tenemos ley, y según nuestra ley debe morir, porque se hizo Hijo de Dios.Y como Pilato oyó esta palabra, tuvo más miedo.Y entró otra vez en el pretorio, y dijo á Jesús: ¿De dónde eres tú? Mas Jesús no le dió respuesta.Entonces dícele Pilato: ¿A mí no me hablas? ¿no sabes que tengo potestad para crucificarte, y que tengo potestad para soltarte?Respondió Jesús: Ninguna potestad tendrías contra mí, si no te fuese dado de arriba: por tanto, el que á ti me ha entregado, mayor pecado tiene.Desde entonces procuraba Pilato soltarle; mas los Judíos daban voces, diciendo: Si á éste sueltas, no eres amigo de César: cualquiera que se hace rey, á César contradice.Entonces Pilato, oyendo este dicho, llevó fuera á Jesús, y se sentó en el tribunal en el lugar que se dice Lithóstrotos, y en hebreo Gabbatha.Y era la víspera de la Pascua, y como la hora de sexta. Entonces dijo á los Judíos: He aquí vuestro Rey.Mas ellos dieron voces: Quita, quita, crucifícale. Díceles Pilato: ¿A vuestro Rey he de crucificar? Respondieron los pontífices: No tenemos rey sino á César.Así que entonces lo entregó á ellos para que fuese crucificado. Y tomaron á Jesús, y le llevaron.Santa Biblia Reina-Valera 1909, dominio público — texto: eBible.org